Soy Susan, terapeuta y acompañante emocional con 10 años de experiencia ayudando a personas a reconstruirse desde la raíz, reconocerse y volver a casa en sí mismos.
Mi trabajo nace de un compromiso real con el bienestar humano… y también de mi propia historia. Yo misma he tenido que transitar el dolor. Pasé por procesos que me obligaron a mirar hacia dentro, a sanar mis propias raíces heridas y a aprender, poco a poco, a enamorarme de mí mismo.
No fue un camino fácil, pero fue un camino verdadero. Y es desde ahí, desde la experiencia vivida, que hoy acompaño a otros. Las herramientas que utilizo no vienen solo de la formación; vienen de haber caminado exactamente ese trayecto: sanar desde lo más profundo y construir una vida desde el amor propio.
Por eso mi acompañamiento es cercano, claro, intuitivo y profundamente humano. Trabajo con personas que quieren dejar de repetir patrones, sanar vínculos, recuperar su autoestima, poner límites sanos, soltar historias que ya no les sirven y aprender a mirarse con amor y respeto.
"Mi historia me enseñó que cuando sanas la raíz, todo en tu vida empieza a florecer."
Mi propósito es ofrecerte un espacio seguro donde puedas comprenderte, sostenerte y transformarte. Te acompaño a identificar la raíz de lo que duele, a liberar lo que pesa y a reconstruir una relación contigo basada en la verdad, la ternura y el amor propio.
Mi camino comenzó cuando dejé de sostener lo que ya no era verdadero para mí. Hubo un momento de ruptura interna, de desconexión profunda conmigo misma, que me obligó a parar y mirarme de frente. No fue un proceso cómodo, pero sí profundamente revelador.
Comencé un camino de sanación que me llevó a explorar diferentes herramientas terapéuticas, desde la psicología tradicional hasta enfoques más intuitivos y espirituales. Cada paso me enseñó algo valioso que hoy integro en mi trabajo.
Descubrí que sanar no es "volver a ser quien era antes", sino convertirme en quien siempre fui debajo de todas las capas de dolor, miedo y creencias limitantes. Aprendí a enamorarme de mí mismo.
Supe que mi misión era acompañar a otros en ese mismo viaje. Me formé profesionalmente, pero más importante aún: integré mi experiencia vivida. Hoy, después de 10 años, sigo aprendiendo con cada persona que acompaño.
Mi metodología es integrativa: combino herramientas de diferentes corrientes terapéuticas adaptándolas a lo que cada persona necesita en cada momento.
No me interesa poner parches. Busco el origen de lo que duele para sanarlo de verdad.
Creo un espacio seguro donde puedes expresarte sin juicio. Te veo, te escucho, te sostengo.
Más allá de las técnicas, confío en mi intuición para guiar el proceso hacia donde necesita ir.
No solo hablamos: te doy recursos concretos para que puedas aplicar entre sesiones.
Soy real contigo. No me escondo detrás de un rol profesional frío. Mi humanidad es parte del proceso.
Lo que compartes conmigo se queda entre nosotros. Tu historia es sagrada y la trato con el respeto que merece.
Mi objetivo no es que dependas de mí, sino que descubras tu propia fuerza y aprendas a sostenerte.
Cada proceso tiene su tiempo. No empujo, no apresuro. Honro tu ritmo único de sanación.
Te digo lo que veo, incluso cuando es incómodo. Pero siempre desde el amor y el deseo de tu bienestar.
Sigo formándome, cuestionándome y creciendo. Creo que solo quien sigue sanando puede acompañar a otros a sanar.
Si sientes que podríamos hacer un buen equipo, me encantaría conocerte. Agenda una sesión de claridad gratuita donde podemos explorar juntos cómo puedo acompañarte.
Quiero conocerte